
Viernes 16.00 hs.
Llegué a la casa de mi mamá (los viernes es día de tías mientras trabajo). Encoentré a Salvador muy agitado y con un silbido al respirar. Llamé a su pediatra, me indicó qué darle y me dijo “cualquier cosa, me encontrás en el consultorio a las 18.oo hs.”. Y allí estuvimos. “Ah, pero cuando me describiste a Salvador, no me imaginé que estaba así“, fue lo primero que dijo al verlo. “Vayan a una guardia, que le saquen una placa, y vean a un médico ahí“.
Viernes 19.00 hs.
Guardia de la Clínica Juncal.
Nos atendío una doctora, vio la placa correspondiente e indicó 3 sesiones de “nebus” ahí mismo. O sea, nos ubicaron en un consultorio sólo para nosotros. Al cabo de cada sesión, la médica venia a revisarlo y confirmaba con su cara que Salvador no estaba mejorando. Por último, midió la saturación del oxígeno, y como medía 94 dijo “pueden irse a casa, vuelvan mañana para control“.
Sábado 10.00 am.
Nos despertamos y escuchamos la respiración de Salvador, estaba más agitado que el día anterior. No sólo no estaba mejorando, sino que estaba empeorando. “Y que hacemos? Lo llevamos al Anchorena?”, me propuso mi marido. Y sí, allí tienen su historia clínica y guardamos un buen recuerdo. Llegamos alrededor de las 11.30 y vivimos el mismo procedimiento: 3 sesiones de nebus y saturación de oxigeno, sólo que esta vez midió 91. “Chicos, el gordo va a tener que quedarse“, fueron las palabras que nos confirmaban nuestras sospechas. Oxígeno con vigotera (uf, como costó ponerselo!), una habitación para nosotros, y toda la familia alarmada.
Ya conocerán algo a Salvador, asi que imaginense lo que fue tenerlo quietito en esa habitación. Imposible! Saltaba, se agarraba de los barrotes de la cama, se paraba, se caía, gateaba..
21.00 hs.
Visita de la doctora para revisarlo. “Está mucho mejor a Salvador”, dijo después de escuchar sus pulmones.. al fin las palabras esperadas!!. “Entonces, es necesario que duerma con el oxigeno? Es un chico muy movedizo de noche, y tengo miedo que se ahorque”, le expliqué. “Mmmm (pensó) Está bien, ya no es necesario, ahora le digo a la enfermera que se lo saque”.
Domingo 8.00 hs.
Nueva visita de la doctora. “Salvador pasó muy bien la noche, y no necesitó oxigeno.. si sigue así, hoy se van a casa”.
Domingo 19.00 hs.
El estado de Salvador seguía mejorando. “Todavía no está curado, pero ya no requiere internación”.
Domingo 20.30 hs.
Al fin en casa. Nos habíamos ido la mañana anterior. Para mí fue como un mes.